Los profesionales que se dedican al cambio y reparación de calderas en Ibiza saben de sobra que estas máquinas generadoras de calor no tienen un vida infinita, es decir, su funcionamiento no va a ser eterno.

Es muy común que, cuando se te ha averiado la caldera, pienses cuánto hace que la compraste. Según esa tesitura, inconscientemente deducimos el tiempo que nos ha durado y si la hemos amortizado como teníamos planeado desde el momento de su adquisición.

Lo que es evidente es que cualquier técnico especializado en el cambio y reparación de calderas en Ibiza te dirá que la vida media de una caldera oscila en torno a los 10 años. Sin embargo, lo habitual y, dependiendo obviamente de la calidad y montaje del producto, es que sobrepase ese límite de tiempo.

Existen varios elementos que influyen en la vida útil de estos generadores caloríficos. Uno de ellos es el montaje. Una buena fijación en la pared y una correcta colocación son cruciales para un funcionamiento óptimo, ya que, si no está bien conectada a la red hidráulica, puede producirse alguna avería en un futuro próximo.

El hecho de diseñar un adecuado circuito de calefacción y de conseguir que sea hermético en relación a las fugas es vital para evitar posibles problemas mecánicos. Otro detalle a tener en cuenta es el nivel de agua, ya que si la máquina trabaja con un bajo nivel de agua necesita una temperatura más alta para dar sus prestaciones, lo que conlleva un gasto de energía mucho más elevado.

Además, es necesario llevar a cabo el mantenimiento de la caldera tal y como establece el fabricante y, sobre todo, no permitas que sea manipulada por personal inexperto o no calificado.

En Lux Ibiza somos conscientes de que las calderas no duran siempre, pero sabemos que un montaje de calidad y un buen mantenimiento alargan su vida útil.